|
Poesías Luisa Ana Vita
Alas de Tul
Cruzaban los vientos,
navegaban mares.
Mis alas de tul
danzaban ardientes
recorriendo sueños
húmedos de fuego.
Volaban distancias
llenando silencios.
Crecía la aurora,
volcán de deseos,
azules las chispas
en arcos de ébano.
La brisa aquietaba
sombras y fantasmas.
Corrida de pasos
llenos de misterios.
Brazos enlazados
recorriendo cuerpos.
Terminó la noche,
nacieron encuentros.
Oxigena el aire
cálido de alientos.
Se apagan las sombras,
un grito se escapa,
se borran las luces
está amaneciendo.
Sueños y Recuerdos
Ataré recuerdos,
buscaré la savia
que alimente mi alma.
Liberé los sueños
que locos se fugan,
abriendo cimientos
borrando silencios.
Llegan de la nada
compartiendo noches
y cantos de grillos.
Sombras que se abrazan.
Risas y suspiros
cómplices del fuego
que encienden los celos.
¿ Ataré los sueños?
¿ También los recuerdos?.
Los dejé partir,
que vuelen, naveguen.
Corté las cadenas
que corran al aire
sueños y recuerdos
rescatando amores,
heridas sangrantes
húmedas de auroras,
de nubes y vientos.
¿ Dónde van los sueños?
¿ También los recuerdos?.
Tal vez a la nada
llorando su pena
en tiempos sin tiempo.
De
Si florecieran de repente las paredes,
abriría ventanas, rompería candados,
que vuelen y floten
las vocales tontas
mudas de silencios,
de gritos ahogados
de capullos sueltos.
De paredes blancas,
muros polvorientos,
locos garabatos recorren los tiempos.
De niñez ausente,
de caminos nuevos,
trepando las sombras
encendiendo fuegos.
De ladrillos rotos
que desgrana el viento.
Las grietas caminan
abriendo cimientos,
construyendo nuevas
de amor y deseo,
de loco futuro,
de surcos profundos
renaciendo en brotes
en esas paredes
con alas de luz
que si florecieran
borrarían los miedos.
Laberinto
Recorro caminos
con alas de fuego.
Enciendo recuerdos,
apago deseos.
La infancia se escapa,
se pierde, no vuelve.
Pasos que se fugan
menudos y lentos.
Persigo los vientos
navego los sueños.
Laberinto loco, rojo, visceral.
Llamas que recorren,
me envuelven, me abrazan.
¿Es la vida misma?
¿Heridas que cierran ,
que no sangran más?.
En vuelos cabalgo
inhalando el aire.
Buscando las manos
que temple mi cuerpo.
Se apaga la luna,
ya todo es silencio
flotando en la aurora
se abre un cielo tierno.
Sueños Heridos
No puedo despertar,
estoy dormida.
No alcanzo a comprender,
no se que pasa.
Se ha detenido en mí
la loca savia
que corría en torrentes
como un niño en la mañana.
Un ronco aullido
fue espesando
la corriente sanguínea de mi alma.
Mis entrañas bostezan
de nostalgias.
Una brisa que corre y oxigena,
se escurre mas allá de la distancia.
¿ Qué sucede ?.
Son los sueños que corren y galopan.
Son fantasmas desgranando madrugadas.
Son heridas que cierran en suspiros,
se disuelven en gotas...aún sangran.
Volando los Sueños
Ataré los sueños.
Buscaré recuerdos en cada mañana.
Nacerán ausencias en blandos suspiros.
Silencios dormidos
volarán vacíos...
Desnudos los gritos,
prometen secretos.
Bocas que sonríen,
cuando silba el viento.
Brazos que se funden,
opacos y lentos.
Palabras ausentes que no tienen dueño.
Cada madrugada me convierto en ave,
camino distancias
cabalgando el viento.
Desatando sueños,
abriendo recuerdos.
Más allá del tiempo
buscaré las huellas
dentro de mi cuerpo.
Una voz pequeña recorre mis venas.
Crece, se hace noche,
sube, se hace ruego.
Un grito renace desde las entrañas.
El tiempo se fuga,
se pierde, no vuelve.
Se arrastra en olvido, madurando sueños.
Nostalgias:
Con párpados entreabiertos
miro la lejanía.
Oigo el silencio
galopando recuerdos.
El vidrio, la ventana
devuelve mi imagen.
Es alguien que se me parece.
La tarde, los senderos,
los árboles, el patio,
las calles y mi aldea,
los campos, mis nostalgias.
Las horas, los minutos
desnucan en mi vida.
Busco...Busco.
El duende del recuerdo
evoca los momentos.
Tal vez no encuentre nada.
Tal vez renazca todo.
Cabalgo vendavales.
Navego mil distancias.
Aún espero que el viento se haga noche,
libere mis nostalgias , las haga madrugadas.
Finalista del concurso del Centro de Estudios Poéticos de Madrid. España. Integra la Antología Atardecer Sereno. Año 2001.
Mentiras Oscuras
Noche de torsos yacentes
con alaridos de gloria,
brazos desnudos, sin hojas
se entrelazan y se ahogan.
Estrellas de nariz rota
se desgranan en el tiempo.
Una llama se desliza
jugando con los silencios.
Esas mentiras oscuras
que nacieron con el tiempo,
fueron sembrando semillas
tan oscuras como el viento.
Las sombras se hicieron claras
las mentiras tienen dueño.
La luz se coló en los ojos,
sin ataduras ni sueños.
Solo llevaba una túnica
aprisionando recuerdos.
|