Thursday | 09.02.2012
Contacto | Sobre el Sitio| ¿Por qué CasaresMiCiudad?

HOME  | MI CIUDAD | FIESTA NACIONAL DEL GIRASOL | ROBERTO J. MOURAS |

Novedades

 

Club Social

Compartir    

Club Social

 

No es fácil hablar del Club Social en forma objetiva. Fue desde sus comienzos un club oficialista y poco después un antro de juego.

Siguió siéndolo siempre, por eso se lo clausuró cuando se llegó a su climax... del casino aristocrático de Sulpicio Gómez al reducto de capitalistas de juego y paraíso de quinieleros, medían cincuenta y tantos anos. Pareciera que en Casares cuando algo indebido se instala, lo es para siempre, y no ha ocurrido solamente con el juego... Sucede con muchas otras cosas más de las que no se habla porque es de muy mal gusto hacerlo. Cuando se trata de prácticas comerciales o profesionales es mejor callarse la boca y no juzgar para que no juzguen. Casares por temporadas ha parecido encamar al far-west. En tiempos pasados, existía un ambiente moderador en que los extremos se balanceaban. Después todo se trastocó y hubo rachas peores o mejores que otras. Quizá el cambalache desaparezca y alguna vez primen otros valores. Perder la esperanza es negarse uno mismo.

En los conciliábulos del Club Social, se gestó la mitad de nuestra historia, se hizo con Robbio, Ordoqui, Espil y sus oponentes Ramos y Galcerán, con Passerini y los dirigentes justicialistas que le sucedieron y aun con Poratti y Turconi. Cuanta mayor relevancia tenía los distintos dirigentes políticos, mayor auge alcanzaba el club. Cuando esto desapareció, la institución se derrumbó.

Concurrieron también muchas personas honestas, y era un centro de sociabilidad como tantas otras instituciones.

Cuanto se condenó en el Social, no ha ocurrido en otras partes acaso? El vicioso lo hace donde sea. Una temporada cuando la policía estuvo muy molesta, la gente se refugiaba en las chacras para jugar cuanto se quisiera y concurrían mujeres, siendo empedernidas jugadoras. Es imposible negarlo, como es imposible negar la trayectoria histórica de la institución. Supo de reuniones familiares y de tertulias gratas a la Juventud. Había asociados dignos, gente de bien que consumía y amaba a su club... A ciertos elementos se los toleraba y ese fue el pecado.

 

 

 

 

 

 

  • Buscar en CMC
Copyright 2006-2010 CasaresMiCiudad.Com
Info@CasaresMiCiudad.Com
Carlos Casares, Buenos Aires, Argentina.