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Contradicción
José Francisco Seijo se estableció en Casares en 1908, viniendo con su flamante título de escribano. Autodidacta por excelencia, asombra por la diversidad de sus inquietudes. Comenzó a descollar ampliamente a los pocos años:
1913 - Fundó el Club Atlético e integró el cuerpo de profesores de la Escuela Normal Popular, estando a cargo de la cátedra de francés.
1914 - Integró el Consejo Escolar y fue miembro de la comisión de la Sociedad Española de Socorros Mutuos.
1916 - Promovió los Juegos Florales efectuados en el Ateneo Popular del Club Atlético, únicos en la historia de Casares.
1919 - Presidió la Comisión Pro-construcción del Hospital, que llevó a feliz término y se Inauguró al año siguiente. Colaboró con el Dr. Abraham Felman en la organización del dispensario Municipal de Lactantes.
1921 - Actuó como radioaficionado.
1932 - Presidió el Concejo Deliberante. Dirigió junto a Deidamia Descaizzi de Variglia la "Escuela de puertas abiertas", promovida por la Comisión Municipal de Cultura. Culminó también su actuación en el Club Atlético, Inaugurando su sede social, llevada a cabo bajo su supervisión. Organizó además el primer concurso de belleza femenina efectuado.
1935 - Presidió la "Cooperadora Escolar Única", común a todas las escuelas.
1937 • Organizó la filial local del A.C.A. (Automóvil Club Argentino) y se lo premió con una medalla de oro. Tuvo decisiva influencia en la pavimentación del pueblo, discutiendo el contrato y logrando que las calles fuesen más anchas, modificando el original trazado.
1939 - Fundó el "Foto Cámara Club", obteniendo el primer premio en un concurso organizado por La Prensa, bajo un seudónimo.
1940 - Dirigió el conjunto de teatro experimental del Club Huracán.
1943 - Fundó el Rotary Club, siendo su primer presidente, llegando a ser gobernador de distrito años después.
1945 - Se hizo cargo de la corresponsalía de La Prensa.
1947 - Se inauguró la Iglesia parroquial, de cuya numerosa comisión fue el alma máter. Fue él quien aprobó los planos y eligió el estilo del edificio: colonial Jesuítico.
1956 - Fundó la Sociedad Rural.
Además, entre otras inquietudes, fue un feliz aficionado pictórico y un lucido disertante, estando siempre muy bien informado. Durante más de treinta años, fue el arbitro indiscutido en lo social y cultural, dejando una obra imperecedera a pesar de sí mismo.
Es la figura cumbre del devenir casarense, por sus obras bien merecería ser llevado al bronce. Pero él mismo lo impidió en su momento. Parapetado en su superioridad, se hizo detestar como nadie. Tenía un enemigo temible: su propia egolatría. Sin embargo, se lo respetaba profesionalmente , era honesto y confiable. Lo que hizo por imperiosa necesidad de satisfacerse a sí mismo, contribuyó al engrandecimiento de Casares.
Todo pretendido intelectual que llegara al pueblo obtenía su aprobación. Así se allegó a él un pretendido Eugenio Federman, vaya a saberse cuál era su identidad. Charló hasta congraciarse por completo, declarando ser "Docteur es Léttres" de la Sorbona. Distintas circunstancias lo habían llevado a la bancarrota, y mal negocio era explotar el propio saber, no poseía nada más.
Enterado de la proverbial cultura del escribano, recurría a él de Igual a igual para que lo ayudara. Podía dar lecciones si Seijo lo recomendaba...
La primera en caer fui yo, dispuesta a perfeccionar mis estudios sobre los clásicos, eterna enamorada de la lengua de Voltaire. En la primera lección, a los diez minutos, se vio que la alumna superaba al maestro. No sabía que decir, ofreciendo cambiar las clases por inglés. Refiriéndole lo sucedido a Pepe, me contestó que una pobre chica como yo no podía aquilatar la exquisita cultura de un doctor de la Sorbona.-iNo, si todavía vas a pretender que es un sinvergüenza charlatánl
Pasaron tres meses así como apareció Federman, desapareció dejando innumerables cuentas que pagar. Nunca se supo el monto de sus estafas porque los damnificados callaron por temor al ridículo. El escribano fue el principal incauto, le había salido de garantía en todas partes. Tal el precio de "charlas que lo embelesaban" (textuales palabras). Se supo también que había intentado apoderarse de estupefacientes de la clínica.
Muchos anos antes, también había brindado hospitalidad y franca amistad a un individuo harto controvertido, y para eso hay que remontarse a la fundación del Club Atlético, porque Seijo fundó dicha institución como reacción a lo dicho por el Dr. Lorenzo Carbajal. Una noche en el Social, Pepe comenzó a despotricar contra el ambiente imperante diciendo que el juego le daba asco. "iCon no venir más es suficiente -le contestó el médico. Al día siguiente, relatando sus cuitas a su compadre Enrique Siri, surgió la idea de fundar otro club como contrapeso, donde se difundiera la cultura y se practicaran deportes. No sólo hubo un cuadro de fútbol y un frontón de pelota a paleta, sino un cuerpo de boys-scouts y cursos de esgrima. A tales efectos se contrató un profesor forastero, que como decíamos, fue ampliamente acogido por Seijo... Sin embargo, el hombre no cayó bien por sus poses llamativas en perpetuo afán de exhibicionismo. En un pueblo lleno de judíos, se declaró antisemita por completo... Y a pesar de sus afirmaciones, más de un contertulio sospechaba que era israelita. Suscitase una controversia y decidieron saber la verdad. Encerraron al espadachín en el vestuario del club y, bajándole los pantalones, comprobaron que estaba circuncidado. Al día siguiente desapareció de Casares . |